Aunque la incontinencia puede ser común, esto no la convierte en algo normal. Existen muchos métodos y herramientas para evitar la incontinencia en cualquier etapa de la vida. Lee a continuación para conocer los 9 métodos que han demostrado ser seguros y eficaces para reducir o incluso detener la incontinencia de esfuerzo:

Aunque la incontinencia puede ser común, esto no la convierte en algo normal. Existen muchos métodos y herramientas para evitar la incontinencia en cualquier etapa de la vida. Lee a continuación para conocer los 9 métodos que han demostrado ser seguros y eficaces para reducir o incluso detener la incontinencia de esfuerzo:

  • Kegel: fortalece tu suelo pélvico con los tradicionales ejercicios de Kegel
  • Fisioterapia: haz una rehabilitación del suelo pélvico con un especialista
  • Pérdida de peso: reduce tu peso para disminuir la presión sobre tu suelo pélvico
  • Horarios de vaciado: establece recordatorios para ir al baño con más frecuencia
  • Estimulación eléctrica y herramientas de biorretroalimentación: refuerza eficazmente tu suelo pélvico con estos dispositivos
  • Conos vaginales y bolas de tonificación: refuerza tu suelo pélvico con estos dispositivos
  • Pesarios: inserta estos dispositivos para frenar la incontinencia de esfuerzo
  • Dieta: evita los irritantes de la vejiga, la deshidratación y prueba los suplementos de vitamina D
  • Aplicaciones: Utiliza aplicaciones para ejercitar tu suelo pélvico y hacer un seguimiento de tu progresión

La combinación de varios de estos métodos será más eficaz que uno solo de ellos. A continuación repasaremos cada uno de ellos para ayudarte a averiguar qué combinación puede ser la más adecuada para ti.

¿Qué hay que saber sobre la incontinencia de esfuerzo?

La incontinencia urinaria (IU), o la pérdida involuntaria de orina, puede tener un efecto extremo en la capacidad de una persona para participar en su vida cotidiana. Se ha informado de que entre el 25 y el 45% de las mujeres sufren IU (1). Existen diferentes tipos de IU, como la de esfuerzo, la de urgencia, la funcional y la de desbordamiento. El tipo más común, del que hablaremos aquí, es la incontinencia de esfuerzo. Ocurre cuando una persona pierde orina durante el esfuerzo o al "aguantar". Este tipo de IU puede producirse al toser, estornudar, levantar objetos, reírse o moverse repentinamente. Básicamente, la presión en el abdomen aumenta durante estas actividades, lo que da lugar a la pérdida involuntaria de orina.

Para saber cómo solucionar este problema, hay que conocer las posibles causas de la IU de esfuerzo. Tener un índice de masa corporal (IMC) elevado, diabetes o antecedentes de cirugía pélvica o de tabaquismo puede aumentar el riesgo de incontinencia (2). Sin embargo, el factor de riesgo más común para la IU es el embarazo y el parto. El parto suele tener efectos traumáticos en la musculatura del suelo pélvico. Estos músculos son los responsables de la función sexual y del control de la vejiga y el intestino. Tras el parto, los músculos pueden desgarrarse y dañarse físicamente. Y lo que es más importante, la persona puede perder temporalmente el control voluntario parcial o total de los músculos, lo que provoca la IU.

¿Qué se puede hacer para remediar la incontinencia? Existen diferentes métodos que han demostrado reducir o resolver la IU. Los casos extremos de IU pueden requerir intervenciones quirúrgicas o farmacéuticas. Dado que estas intervenciones están asociadas a riesgos como complicaciones quirúrgicas, infecciones y efectos secundarios negativos, es importante que tanto el paciente como el médico las consideren sólo como "último recurso" en el tratamiento de la IU. Existen varios métodos conservadores que han demostrado ser seguros y eficaces.

Kegels

El Kegel es una de las intervenciones más comunes y sencillas para la IU. Sin embargo, es un ejercicio que puede ser difícil de explicar y de realizar. Una forma de pensar en este ejercicio es imaginar que se orina y se contrae para detener el flujo de orina. Mantenga esta contracción durante unos cinco segundos y luego relájese y repita. La ventaja de este ejercicio es que puede realizarse de forma fácil y sutil a lo largo del día.

Terapia física

Dado que la IU de esfuerzo se produce cuando una persona "carga" y aumenta la presión en el tronco, mejorar la fuerza y el control de los músculos del tronco puede disminuir los síntomas de la IU (3). En concreto, los ejercicios centrados en el diafragma, la zona lumbar y los abdominales aumentarán la estabilidad general del tronco, de modo que las actividades de "carga" tendrán menos probabilidades de provocar una fuga. Acudir a fisioterapia para que le hagan una evaluación completa y le ayuden con estos ejercicios puede ser beneficioso para asegurarse de que los ejercicios se realizan de forma segura y correcta.

Pérdida de peso

Se ha descubierto que tener un índice de masa corporal y un perímetro de cintura elevados aumenta el riesgo de IU (4). Básicamente, tener más peso alrededor de la barriga aumenta la presión en el abdomen, incrementando el riesgo de pérdidas. La pérdida de peso no sólo es una estrategia eficaz para reducir la IU, sino que tiene numerosos beneficios para la salud en general.

Horarios de vaciado

A algunas personas con incontinencia les resulta útil establecer un horario de micción para asegurarse de que la orina se elimina con regularidad. Por ejemplo, se puede utilizar un temporizador de dos horas como recordatorio para ir al baño a lo largo del día. La cantidad de tiempo ideal variaría en función de los niveles de actividad de la persona y de la ingesta de alimentos y bebidas.

Herramientas de estimulación eléctrica y biorretroalimentación

Aunque estas herramientas pueden comprarse y utilizarse de forma privada, algunas de ellas pueden resultar desesperantes si no se utilizan con orientación. Los fisioterapeutas y otros profesionales de la salud también pueden administrar estos tratamientos.

La estimulación eléctrica implica la estimulación de los músculos del suelo pélvico mediante electrodos colocados en la piel, lo que hace que los músculos se contraigan. Está pensada para personas que tienen problemas para contraer estos músculos voluntariamente. Con el tiempo, este método pretende aumentar la fuerza y la capacidad de estos músculos para contraerse voluntariamente.

La biorretroalimentación es una herramienta que mide la cantidad de actividad eléctrica de los músculos del suelo pélvico. Al utilizar una máquina de biorretroalimentación, como Perifit, la persona puede ver la fuerza de sus contracciones. Este método de retroalimentación aumenta el control voluntario del suelo pélvico al guiar al individuo a contraer los músculos correctos y a aumentar la fuerza de la contracción con la práctica.

Conos vaginales y bolas de tonificación

Los conos vaginales son pequeñas herramientas con peso que están diseñadas para reentrenar la musculatura del suelo pélvico. Al principio, se introduce un cono de poco peso en la vagina y la persona se contrae para mantener el peso en su sitio. Poco a poco se va aumentando el peso del cono para adaptarse al aumento de la fuerza y el control del suelo pélvico. Las herramientas son fácilmente accesibles y fáciles de usar.

Las pelotas de tonificación son productos que suelen estar hechos de metal recubierto de goma. Estos productos, como el Ben Wa Ball, proponen mejorar la eficacia del ejercicio de Kegel proporcionando una señal sensorial a la pared vaginal o una resistencia a la musculatura vaginal.

Pesarios

Los pesarios son instrumentos que se introducen en la vagina para proporcionar apoyo a las estructuras internas. En el caso de la IU, los pesarios suelen insertarse de forma que ejerzan presión sobre la uretra. Con el dispositivo colocado, la orina no debería salirse, ni siquiera cuando la persona hace fuerza. Dependiendo de la gravedad y la frecuencia de la IU, estos dispositivos pueden mantenerse colocados sólo durante la actividad extenuante o durante todo el día, según sea necesario.

Dieta

  • Irritantes de la vejiga: Hay varios alimentos y bebidas conocidos que se consideran irritantes de la vejiga. Entre ellos se encuentran la cafeína, el alcohol, la leche, el chocolate, el azúcar y varios cítricos, entre otros. Es importante limitar el consumo de estos productos en las personas con IU para disminuir las ganas de orinar.
  • Deshidratación: La deshidratación también puede aumentar las ganas de orinar, ya que la orina se vuelve más potente cuando el cuerpo carece de agua.
  • Suplementos: Se ha demostrado que la administración de suplementos de vitamina D reduce la atrofia vaginal en mujeres posmenopáusicas (5) y disminuye el riesgo de trastornos del suelo pélvico (6).

Aplicaciones

Bienvenida a la IU en la era digital. Existen varias aplicaciones que pueden ayudar a controlar la IU.

  • Aplicaciones de ejercicios: Utiliza Tät o Kegel Trainer para trabajar los ejercicios del suelo pélvico.
  • Aplicaciones de diario de IU: Uro Bladder Diary y BladderPal te ayudan a hacer un seguimiento de tu micción y de la incidencia de la IU.
  • Perifit: Para un enfoque más completo, el sistema Perifit es una combinación de un sensor interno y una aplicación para smartphone que te permite evaluar la fuerza de tu suelo pélvico, jugar a juegos de ejercicios y seguir tu progreso a lo largo del tiempo.

La incontinencia urinaria es un problema importante que afecta a una proporción considerable de la población. Por suerte, la gran variedad de tratamientos disponibles permite a los afectados por la IU y a sus médicos elegir un método para reducir los síntomas de la IU o eliminar el problema por completo. Utilice estos métodos para que la IU sea cosa del pasado y vuelva a vivir su vida.

Más información:

Referencias:

  1. Buckley BS, Lapitan MCM. Prevalence of Urinary Incontinence in Men, Women, and Children—Current Evidence: Findings of the Fourth International Consultation on Incontinence. Urology. 2010;76(2):265-270. doi:10.1016/j.urology.2009.11.078.
  2. Kaphingst KA, Persky S, Lachance C. Risk Factors for Urinary Incontinence among Middle-aged Women. Am J Obs Gynecol. 2006;194(2):339-345. doi:10.1080/10810730902873927.Testing.
  3. Olza J, Gil-Campos M, Leis R, Bueno G, Aguilera CM, Valle M, Cañete R TR, Moreno LA G a. Pelvic floor muscle exercises utilizing trunk stabilization for treating postpartum urinary incontinence: randomized controlled pilot trial of supervised versus unsupervised training. 2011:132-141. doi:10.4254/wjh.v5.i4.196.
  4. Townsend MK, Danforth KN, Rosner B, Curhan GC, Resnick NM, Grodstein F. Body Mass Index, Weight Gain, and Incident Urinary Incontinence in Middle-Aged Women. Obstet Gynecol. 2007;110(2, Part 1):346-353. doi:10.1097/01.AOG.0000270121.15510.57.
  5. Yildirim B, Kaleli B, Düzcan E, Topuz O. The effects of postmenopausal Vitamin D treatment on vaginal atrophy. Maturitas. 2004;49(4):334-337. doi:10.1016/j.maturitas.2004.02.008.
  6. Chang, W S, Lee, YJ, Lu F. Role of Vitamin D in urogenital health of geriatric participants. 2017:28-35. doi:16167509.