How to talk to your children about pelvic floor health

Cuando pensamos en la salud pélvica, solemos pensar en el embarazo y en el cuidado del suelo pélvico después del parto. Pero la salud pélvica es importante para todas las personas, en todas las etapas de la vida, incluso para los niños.

En los primeros años de vida, la disfunción del suelo pélvico de los niños puede presentarse con incontinencia, enuresis, estreñimiento o como resultado de un traumatismo. En la adolescencia, el dolor o la disfunción pueden aparecer en atletas, debido a la menstruación o a cambios en la función sexual. Incluso para los niños que no tienen problemas, nunca es demasiado pronto para iniciar conversaciones y hábitos saludables sobre la salud pélvica.

PRIMERA INFANCIA

En la primera infancia, la función saludable del suelo pélvico puede mantenerse asegurando unos hábitos intestinales y vesicales saludables, como:

  • Una dieta saludable con suficiente fibra, ya que ayuda a prevenir el estreñimiento. Los alimentos ricos en fibra son los panes y cereales integrales, la fruta y las verduras.
  • Sentarse en el váter con regularidad, por ejemplo, animando a tu hijo a sentarse en el váter durante cinco minutos unos 20-30 minutos después de desayunar, comer y cenar. Ir al baño con regularidad puede ayudar a tu hijo a aprender a ser consciente de las ganas de hacer caca que tiene su cuerpo y a responder a ellas.
  • Utiliza un reposapiés o un asiento para niños en el inodoro para ayudar a tu hijo a lograr una posición sentada cómoda en el inodoro y evitar que se tense o se esfuerce.

Aunque el aprendizaje para ir al baño puede ser un momento frustrante y estresante para los niños y los padres, reducir la vergüenza, la presión y la ansiedad en torno al aseo ayudará a tu hijo a relajarse y a desarrollar un comportamiento saludable para ir al baño. Ayude a su hijo a entender las partes de su cuerpo con imágenes, libros y hable de ello abiertamente con él. Recuerda que nuestro cuerpo y sus funciones no son embarazosos ni vergonzosos, y mostrar a nuestros hijos esto es esencial para la salud pélvica y general a medida que se desarrollan.

ADOLESCENCIA

La pubertad y la adolescencia son una época de grandes cambios físicos y emocionales, y una gran cantidad de desarrollo se produce en la pelvis. Ayudar a tu hijo a entender y hablar de estos cambios puede contribuir a desarrollar una imagen corporal sana y comportamientos saludables.

Algunos aspectos importantes de la salud pélvica en los adolescentes son:

  • Dolor de regla: el dolor pélvico persistente puede tener un efecto negativo en el bienestar de las adolescentes. Los estudios demuestran que hasta una de cada cinco chicas de entre 16 y 18 años ha tenido un dolor de regla lo suficientemente intenso como para faltar a clase, por lo que es importante que las que tienen un dolor de regla intenso conozcan su dolor y busquen ayuda si la necesitan. El dolor pélvico intenso y la endometriosis pueden estar relacionados con músculos del suelo pélvico dolorosos o hiperactivos.
  • Dolor sexual: la adolescencia suele ser una época en la que los jóvenes se vuelven sexualmente activos y en la que las mujeres jóvenes son las más propensas a experimentar dispareunia o sexo doloroso. Es importante hablar de la salud sexual con los hijos, sobre todo para ayudarles a entender que las relaciones sexuales nunca deben ser dolorosas y que existe ayuda en caso de que las sufran.
  • Imagen corporal: Los cambios en la forma del cuerpo y el aumento de la presión social percibida pueden, desgraciadamente, provocar una mala imagen corporal en los jóvenes. Algunos estudios muestran que los jóvenes "aspiran" o aprietan los abdominales, creando una mayor tensión en el abdomen y el suelo pélvico. Esto puede conducir a una tensión a largo plazo y a una hiperactividad del suelo pélvico. Promover una relación sana con nuestro cuerpo es un aspecto importante de la salud psicológica y física de los jóvenes.
  • Continence: La incontinencia urinaria no es sólo algo que se produce en la menopausia y el posparto, sino que también se da hasta en un 10% de los adolescentes. Tanto la incontinencia de esfuerzo como la de urgencia pueden darse en los jóvenes y es común con la hiperactividad del suelo pélvico, especialmente en los jóvenes atletas (como gimnastas y corredores). Reducir el estigma que rodea a la incontinencia con tu hijo puede permitirle hablar de sus síntomas, y puedes ayudarle a buscar la intervención de un fisioterapeuta especializado en salud pélvica para niños.

En general, lo mejor que puedes hacer es reducir el estigma, la vergüenza y crear un diálogo abierto con tus hijos. Los niños deben entender que su suelo pélvico y sus órganos reproductores son como otras partes del cuerpo, y que está bien hablar de ello.

Comprenda que su hijo puede sentirse más cómodo hablando con otro profesional, un amigo o alguien en quien pueda confiar sobre su salud pélvica.

Intenta animar a tus hijos a que se hagan preguntas y a que sepan que sus cuerpos pueden hacer cosas increíbles, ¡y que no son para nada vergonzosos!

 

Artículo escrito por
Laura Justin
Fisioterapeuta australiana cualificada y registrada
Salud de la mujer y de los niños
@thefamilyphysio
 

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