Posture

¿Qué tiene que ver el suelo pélvico con la postura? Puede parecer extraño, pero tiene mucho que ver.

El suelo pélvico (músculos y fascia) se extiende por la parte inferior de la pelvis, actuando como una hamaca que mantiene los órganos pélvicos en su sitio. Otra forma de imaginar el suelo pélvico es la base de un cilindro o lata, cuya tapa es el diafragma y cuyas paredes son los músculos abdominales y de la columna vertebral.

Pelvic Floor and Posture 

Los desequilibrios, como la tensión o la debilidad de cualquiera de estos grupos musculares, pueden afectar a la forma en que nos sentamos y nos ponemos de pie, o a nuestra "postura".

Y lo contrario también es cierto, si tenemos una "mala" postura, o somos incapaces de mantener una postura óptima durante largos periodos de tiempo, entonces puede filtrarse a una mayor presión a través del suelo pélvico.

Hay que tener en cuenta que nadie necesita tener una ""postura perfecta"" las 24 horas del día. Nuestros cuerpos son fuertes y adaptables, y pueden estar seguros y cómodos en muchas posiciones diferentes, sin embargo, si estamos utilizando en exceso o en defecto algunos grupos musculares, puede conducir a la dificultad de encontrar posiciones cómodas.

Estar perfectamente posicionado todo el tiempo no es lo ideal. Las posturas sentadas muy erguidas y sin apoyo se han asociado con mayores niveles de actividad en los músculos del suelo pélvico. Con el tiempo, esto podría provocar tensión o dolor en la región pélvica.

Especialmente para quienes trabajan o estudian sentados durante largos periodos de tiempo, existen algunos consejos para mejorar la posición y la postura en general:

  • Una posición sentada con apoyo (en una silla con respaldo) es la mejor si se está sentado durante largos periodos de tiempo. Aunque sentarse en un fitball supondrá un reto para que algunos de los músculos centrales del "núcleo" trabajen un poco más, es muy probable que te distraigas con una tarea y "caigas" en posturas más inadecuadas.
  • Siéntate en una superficie acolchada. Una superficie dura puede provocar cierta presión y molestias adicionales en las estructuras óseas de la base de la pelvis.
  • Siéntese con las nalgas justo en la parte posterior del asiento, permitiendo que el respaldo apoye la columna vertebral. La parte inferior de la columna vertebral debe mantener una pequeña curva hacia dentro. Es posible que tenga que colocar un soporte lumbar, como un pequeño cojín o una toalla enrollada, para ayudarle a mantener esta postura.
  • Siéntate con el peso equilibrado entre los huesos de la espalda. Evite cruzar las piernas.
  • Tus pies deben estar apoyados en el suelo (o en un pequeño taburete para los pies si lo necesitas), procurando que las caderas descansen en un ángulo de 90 grados.
  • Imagina un hilo de marioneta atado a la parte superior de tu cabeza, tirando suavemente hacia arriba y metiendo ligeramente la barbilla.

Correct Posture

Tan importante como sentarse bien es sentarse menos. Los fisioterapeutas suelen decir que "la mejor postura es la siguiente", lo que significa que el movimiento y el cambio de postura es lo mejor que podemos hacer por nuestro cuerpo y nuestro suelo pélvico.

Intenta interrumpir el tiempo que pasas sentado cada 30-45 minutos con una rápida parada, un paseo o un estiramiento. Y asegúrate de realizar algunas pausas más largas de actividad física durante el día.

Si tienes problemas con la parte inferior o superior de la espalda, la mandíbula, el cuello o el abdomen, recuerda que esto también puede contribuir a los problemas del suelo pélvico. Por lo tanto, es importante tratar cualquiera de estos síntomas para la salud del suelo pélvico.

Y lo contrario es cierto. Realizar un entrenamiento regular del suelo pélvico para fortalecerlo y relajarlo es una gran ayuda para crear las posturas más cómodas a lo largo del día.

Artículo escrito por
Laura Justin
Fisioterapeuta australiana cualificada y registrada
Salud de la mujer y de los niños
@thefamilyphysio

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