Tal vez ya hayas participado en la conversación, o tal vez no, pero la verdad es que muchos de nosotros hemos estado utilizando la palabra vagina de forma incorrecta durante un tiempo y ya es hora de que corrijamos la terminología. Hay un buen argumento para usar la terminología correcta cuando se refiere a temas tan importantes como el cuerpo de las mujeres, su autoridad sobre estos cuerpos y su salud sexual.

¿Qué es una vulva?

No es de extrañar que vagina se haya convertido en el término preferido para referirse a los genitales femeninos. Sin embargo, vulva es el término correcto para referirse a todos los genitales externos, que incluyen el clítoris, el orificio uretral, los labios exteriores, los labios interiores, la vagina y el tejido circundante.

Entonces, ¿qué es exactamente una vagina?

La vagina es el canal, o tubo muscular, que conecta el cuello uterino y el útero con la vulva y el mundo exterior. En este canal tienen lugar el parto, la menstruación, las relaciones sexuales con penetración, la anticoncepción interna y la concepción.

¿Por qué es importante diferenciar entre ambos?

Hay, por supuesto, varios argumentos por los que hay que diferenciar los términos vagina y vulva cuando se habla de estas zonas específicas.

Por un lado, es anatómicamente correcto referirse a la totalidad de los genitales femeninos como vulva en lugar de vagina. La vagina es esencial para el sexo pene-vagina y es el canal por el que nacen los humanos, así que con el tiempo la palabra se convirtió naturalmente en el término elegido. Sin embargo, utilizar la palabra vagina para representar los genitales femeninos descarta por completo la noción de que esta zona es la fuente de algo más, algo más tabú que la menstruación o el parto: el placer femenino.

Además, entender los términos correctos y específicos de las partes del cuerpo permite a quienes tienen una vulva apropiarse plenamente de ellas. La psicóloga y feminista estadounidense Harriet Lerner cree que descuidar la palabra vulva tiene graves consecuencias e incluso la califica de "mutilación genital psíquica". Utilizar la palabra vagina de forma incorrecta oscurece el placer sexual de las mujeres y puede tener otras ramificaciones para las personas en términos de confianza e igualdad de género.

¡Viva la Vulva!

Después de leer esto, es posible que sigas pensando que el mundo vulva es demasiado técnico o científico para utilizarlo en las conversaciones cotidianas cuando sólo quieres hablar de una va-jay-jay (este término no está respaldado por la ciencia). Y esto es cierto. El término vulva no se utiliza mucho fuera del mundo científico, pero ya es hora de cambiar esto.

El lenguaje es poderoso y las vulvas también. Así que empieza poco a poco haciendo un esfuerzo consciente para reevaluar cada vez que uses el término vagina y pregúntate: "¿Quería decir realmente 'vagina' o me estoy refiriendo a la 'vulva'?".

Más información: