Nuestro cuerpo cambia durante el embarazo y, en lo que se refiere a estos cambios, todos somos muy conscientes de lo que incluyen. Pero, ¿qué pasa después de que nazca el bebé? Puede que tengas una idea de cómo serás después de dar a luz y de que tu cuerpo volverá a su estado anterior al embarazo. El bebé ha salido, así que eso significa volver a tu cuerpo "normal", ¿verdad?

Bueno, la madre naturaleza dice que no tan rápido...

Los cuerpos posparto están llenos de tantos misterios como los cuerpos de las embarazadas; sin embargo, muchas mujeres siguen sin conocer la realidad de lo que supone tener un bebé en sus cuerpos. Los cuerpos posparto están agujereados, hinchados, abultados, flácidos, con cicatrices y son increíbles. Pero, ¿qué ocurre realmente después de dar a luz? A continuación, una lista de 5 cosas que nadie te dice sobre tu cuerpo posparto.

1. Lágrimas y puntos de sutura

La mayoría de las veces, al dar a luz se producen algunos desgarros "ahí abajo". Aunque no le ocurre a todo el mundo, es normal que se produzcan pequeños desgarros o, en algunos casos, desgarros hasta el ano. Los médicos suturarán estos desgarros, lo que te ayudará a curarte; sin embargo, estos puntos pueden hacer que después del embarazo te duela hacer caca, orinar e incluso sentarte.

Pero no te asustes. Estos desgarros y puntos suelen curarse rápidamente.

2. Suelo pélvico debilitado

El suelo pélvico es el armazón muscular que sostiene los principales órganos pélvicos (incluidos la vejiga, el intestino, la vagina y el útero) y mantiene el funcionamiento diario de la vejiga y el intestino.

Tanto si das a luz por vía vaginal como por cesárea, los músculos del suelo pélvico se verán afectados por los cambios hormonales y el peso del feto en crecimiento. Durante un parto vaginal, los músculos del suelo pélvico se estiran y tensan considerablemente. Durante una cesárea, la intervención quirúrgica a través de múltiples capas musculares puede provocar una recuperación más lenta en general y una pared abdominal debilitada.

Los beneficios de un suelo pélvico sano antes son numerosos. Ejercitar estos músculos antes y durante el embarazo puede disminuir el debilitamiento de los músculos causado por el esfuerzo de llevar un bebé en crecimiento, disminuir el riesgo de lesiones durante el parto vaginal y acelerar la recuperación posterior. Un suelo pélvico fuerte también puede aumentar el placer sexual de la mujer y su pareja, e incluso se ha demostrado que reduce la duración del parto activo.

Es importante tener en cuenta que, aunque Perifit te ayuda a fortalecer tu suelo pélvico, no te recomendamos que lo utilices durante el embarazo. Te recomendamos que realices los ejercicios manuales de Kegel o que trabajes directamente con tu fisioterapeuta durante el embarazo y que recomiendes el uso de Perifit para la recuperación del suelo pélvico tras el parto a las 6 semanas de éste.

3. La barriga de mamá

¡Woo hoo! El bebé ha salido, así que eso significa que tu vientre ha vuelto a su estado anterior al embarazo, ¿verdad? Pues no.

Durante días, e incluso semanas, después de dar a luz puedes seguir pareciendo embarazada. Incluso una vez que la barriga ha bajado, la mayoría de las mamás tienen la piel flácida y se sienten delgadas y suaves.

A muchas madres también les salen estrías durante y después del embarazo, que pueden aparecer en diferentes lugares -senos, estómago, espalda y caderas, parte interna de los muslos- y pueden ser de color blanco o morado oscuro.

Algunas también experimentan Diastasis Recti que es la separación de los músculos de la barriga por haberse estirado y ahora son delgados y débiles.

4. Cambios en la salud mental

Son varios los cambios físicos que experimenta el cuerpo después del parto, pero sería un error no mencionar los cambios mentales y emocionales que experimentan muchas madres primerizas.

Aunque hay infinidad de historias de madres que conectan y aman al instante a sus recién nacidos, algunas mujeres no sienten esta conexión instantánea con su hijo después de dar a luz, lo que a menudo provoca sentimientos de vergüenza y culpa. Entre el 50 y el 75% de las nuevas madres experimentan un cambio en sus emociones llamado "baby blues" después del parto.

Hasta un 15% de las mujeres mencionadas desarrollará una depresión más grave y duradera, llamada depresión posparto, después del parto. La depresión posparto sigue siendo incomprendida, pero por suerte hay mucho apoyo para ayudarte si tú o alguien que conoces está experimentando una depresión posparto. Su médico puede ser un buen punto de partida. O puedes acudir a una fundación dedicada a la depresión posparto para obtener ayuda y apoyo.

5. Los pechos después del parto

Después de dar a luz, es probable que tus pechos sean más grandes y redondos de lo habitual, lo que significa que te está subiendo la leche. También pueden estar muy duros si tu bebé no se alimenta o si no te sacas leche con regularidad. Este peso y presión constantes en el pecho pueden ser dolorosos, pero la rutina de extracción de leche puede ayudar a eliminar la presión.

No te alarmes si tus pechos después del embarazo gotean... ¡es normal! Además, a algunas madres se les agrietan o duelen los pezones porque la piel de los pechos se estira y se hincha.

La lactancia puede ayudar a las madres a perder peso después del embarazo. Algunas madres no pueden o deciden no dar el pecho, y muchas experimentan desinflamación.

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