Los ejercicios del suelo pélvico pueden ayudar a mejorar los síntomas en casos leves y moderados (prolapso de 1er a 3er grado) y a evitar que los órganos se deslicen aún más.

No obstante, ante un prolapso inicial se debe tener mucho cuidado de practicar la forma adecuada de Kegel y evitar cualquier acción voluntaria o involuntaria que aumente la presión intraabdominal.

Prolapso

Muchas mujeres que dan a luz desconocen totalmente la existencia del POP (prolapso de los órganos pélvicos) y de las opciones de tratamiento. La cirugía es una de ellas y, sin duda, puede resultar muy eficaz en casos graves de POP. Nuestra intención es comenzar siempre con un tratamiento no invasivo y de bajo riesgo, para llegar a la cirugía solo si es necesario.

La parte fundamental y más eficaz y de un tratamiento no invasivo ni quirúrgico son los ejercicios de rehabilitación del suelo pélvico. Numerosos estudios destacan que este es un modo eficaz de aliviar los síntomas del prolapso, mejorar su soporte para que no resulte tan grave y evitar que empeore.

Uso de Perifit para aliviar el prolapso

Visualiza el suelo pélvico como una hamaca situada bajo tus órganos pélvicos.

 

Añadir a la ecuación una respiración correcta

Como puedes ver en la siguiente imagen, el suelo pélvico actúa como un segundo diafragma:

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Cuando inhalamos, el diafragma y el suelo pélvico bajan y la pared abdominal se proyecta hacia fuera. Esto evita que la presión intra-abdominal aumente a causa de la inhalación. Cuando exhalamos, el diafragma y el suelo pélvico suben y la pared abdominal se desplaza nuevamente hacia dentro. Esta es la forma habitual en que funciona el cuerpo del ser humano. Por lo tanto, puedes seguir la corriente e intentar contraer los músculos del suelo pélvico al exhalar y relajarlos al inhalar.

Lo cierto es que resulta bastante difícil identificar y localizar los músculos del suelo pélvico. Céntrate en apretar los músculos vaginales o anales como si intentaras detener una flatulencia o el chorro de orina (¡pero no practiques mientras orinas!). Piensa en levantar los músculos pélvicos hacia la cabeza, sin contener la respiración, apretar los glúteos ni los muslos.

Recomendamos consultar con un especialista antes de empezar a utilizar Perifit, ya que los grados de prolapso pueden variar y no siempre será la mejor solución para usted.