Un suelo pélvico sano y bien entrenado es algo importante en cualquier caso. Incluso si no padeces ningún trastorno en esta zona, puedes utilizar Perifit para entrenar el suelo pélvico. Nuestros programas ""Prevención de trastornos"" y ""Bienestar íntimo"" están pensados justo con ese fin.

Prevenir los trastornos del suelo pélvico

Una forma de prevenir la disfunción del suelo pélvico es mantenerlo sano y fuerte. Al igual que cualquier músculo de nuestro cuerpo, la fuerza y la capacidad de activación en el momento y del modo adecuados mejorará su función.
No obstante, dado que no podemos ver el suelo pélvico, es difícil saber si los músculos se están debilitando o ""atrofiando"" (esto significaría que están perdiendo masa y haciéndose más pequeños). Esto sucede a veces, ¡incluso cuando no tenemos ningún síntoma! Entre los síntomas más comunes de un suelo pélvico débil se encuentran las pérdidas de orina al toser o estornudar, o incluso al reír o hacer ejercicio. Para mejorar el control de la vejiga, los músculos del suelo pélvico deben mantenerse fuertes y coordinados, ayudando así a mantener una buena salud pélvica general.

Mejora del bienestar íntimo

Una de las principales funciones del suelo pélvico es asistir en la respuesta sexual: ayudan con la contracción rítmica del orgasmo, ayudan a mantener el clítoris en modo de excitación y también deben alargarse y suavizarse para permitir la penetración vaginal o anal. Si los músculos experimentan algún problema al realizar su función, el sexo puede resultar doloroso, o no tan placentero, suscitar miedo y contribuir a tener sentimientos de desconexión y aislamiento. Los músculos del suelo pélvico desempeñan un papel muy importante en una vida sexual saludable, y es crucial asegurarse de que funcionan correctamente.

Los ejercicios de Kegel se centran en el control, la fuerza y la coordinación adecuados de los músculos del suelo pélvico. Tu bienestar íntimo puede mejorar al mismo tiempo que los músculos del suelo pélvico, logrando que el sexo te resulte más placentero y divertido. Distintos estudios demuestran que cuando la función de los músculos del suelo pélvico sufre cambios, nuestra respuesta sexual hace lo propio, ya sea positivo o negativo. En el caso de algunas mujeres, se ha demostrado que los ejercicios del suelo pélvico, como los de Kegel, mejoran su satisfacción sexual, especialmente después del parto.