¿Has notado alguna pérdida de orina al toser, o una sensación de pesadez en la zona pélvica? Puede que tu suelo pélvico esté debilitado.
La disfunción del suelo pélvico afecta a millones de mujeres en España y en todo el mundo, aunque sigue estando poco diagnosticada, en gran parte por falta de información. El conjunto de músculos y tejidos sostiene la vejiga, el recto y los órganos reproductores. Cuando pierde tono, pueden aparecer síntomas como la incontinencia urinaria, el dolor pélvico o incluso un prolapso.
En este artículo encontrarás las claves para reconocer las señales de alerta, entender sus causas y, sobre todo, actuar de forma eficaz.
¿Por qué se debilita el suelo pélvico?
Existen varios factores que pueden provocar una pérdida de tonicidad en los músculos del suelo pélvico, generalmente relacionados con cambios fisiológicos o con ciertos hábitos de vida.
El embarazo y el parto
Durante el embarazo, el peso del bebé ejerce una presión constante sobre el suelo pélvico, lo que provoca un estiramiento progresivo de sus fibras musculares. Este proceso se ve favorecido por la relaxina, una hormona que ablanda los músculos y ligamentos para facilitar el parto.
En el momento del nacimiento, el suelo pélvico experimenta un estiramiento intenso. En el caso de los partos vaginales pueden producirse desgarros que agravan el debilitamiento. Además, los partos múltiples o los bebés de gran tamaño aumentan este riesgo.
💡 Según estudios publicados en Scientific Reports (Huber et al., 2021), aproximadamente el 40% de las mujeres presentan alguna disfunción del suelo pélvico un año después de su primer parto. Hablar con tu matrona o con un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico puede ser un primer paso clave para prevenirlo.
El envejecimiento y la menopausia
Con el paso de los años, los tejidos corporales pierden elasticidad y tono y el suelo pélvico no es una excepción. En las mujeres, la disminución de los niveles de estrógenos durante la menopausia acelera este proceso, haciendo que los músculos pélvicos sean más vulnerables.
Ciertos deportes de alto impacto
Las actividades que implican impactos repetidos o un aumento de la presión abdominal — como correr, saltar a la comba o levantar peso — pueden sobrecargar el suelo pélvico. Sin un trabajo de refuerzo adecuado, la repetición de estos esfuerzos puede debilitar progresivamente la musculatura perineal.
Otros factores de riesgo
El sobrepeso ejerce una presión constante sobre los músculos pélvicos. El estreñimiento crónico, que implica realizar esfuerzos repetidos al evacuar, también puede debilitarlo con el tiempo.
Además, el tabaco contribuye al deterioro de los tejidos y ciertas predisposiciones genéticas hacen que algunas mujeres sean más propensas a desarrollar disfunciones del suelo pélvico.
Suelo pélvico debilitado: las señales que no debe ignorar
Los síntomas de un suelo pélvico debilitado pueden ser muy variados y su intensidad depende del grado de afectación. Conocerlos es clave para actuar a tiempo y evitar que se agraven.
Incontinencia urinaria
La incontinencia urinaria suele ser uno de los primeros signos. Se manifiesta como pérdidas involuntarias de orina al hacer ejercicio, toser o estornudar. Este tipo de incontinencia llamada de esfuerzo refleja la falta de sostén muscular alrededor de la uretra. En fases más avanzadas, las pérdidas aparecen incluso sin ningún esfuerzo aparente.
Dolor pélvico y lumbar
Un suelo pélvico debilitado también puede estar asociado a dolor pélvico o lumbar. Esta molestia puede ser difusa o localizada en la parte baja del abdomen, la espalda o el periné. Es habitual que se intensifique con el deporte, tras permanecer mucho tiempo sentada o durante las relaciones sexuales.
💡 El dolor lumbar crónico en mujeres puede estar relacionado, en algunos casos, con una disfunción del suelo pélvico. Un fisioterapeuta especializado puede valorar esta conexión y proponer un plan de tratamiento adaptado.
Prolapso de órganos pélvicos
El prolapso es una de las consecuencias más avanzadas del debilitamiento del suelo pélvico. Ocurre cuando órganos como la vejiga, el útero o el recto descienden de su posición normal debido a la falta de soporte muscular. Entre los síntomas más comunes se encuentran la sensación de peso o de "bulto" en la vagina. Dependiendo del grado, pueden requerir tratamiento médico o quirúrgico.
¿Cómo recuperar el tono del suelo pélvico?
La buena noticia es que existen soluciones eficaces para fortalecer un suelo pélvico debilitado. La clave está en la constancia y en elegir el enfoque más adecuado para cada situación.
Los ejercicios de Kegel
Los ejercicios de Kegel suelen ser el punto de partida. Consisten en contraer y relajar los músculos del suelo pélvico de forma controlada y progresiva. Su principal ventaja es que pueden realizarse en cualquier momento del día de forma discreta. Según la Cochrane Database (Dumoulin et al., 2018), el entrenamiento muscular del suelo pélvico puede reducir de forma significativa los episodios de incontinencia urinaria.
La rehabilitación con profesionales de la salud
Las sesiones con una matrona o un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico permiten aprender a activar correctamente la musculatura y trabajarla de forma progresiva. Este acompañamiento es especialmente recomendable tras el parto, ya que una rehabilitación del suelo pélvico después del parto guiada garantiza una recuperación segura y adaptada a cada mujer.
El biofeedback: entrenamiento con apoyo tecnológico
El biofeedback es una herramienta que puede ayudar a mejorar la eficacia de los ejercicios. Dispositivos como la sonda perineal Perifit Care+ utilizan la técnica del biofeedback. Este dispositivo permite visualizar las contracciones del suelo pélvico en tiempo real a través de una aplicación, convirtiendo cada sesión en una experiencia motivadora y adaptada a tu ritmo.
Este tipo de apoyo puede resultar útil para mantener la motivación y seguir una rutina más constante, especialmente cuando se realiza el trabajo desde casa.
Perifit combina eficacia clínica y facilidad de uso:
- 85 % de las usuarias redujeron sus pérdidas urinarias tras 4 meses de uso.
- Más de 700.000 mujeres han mejorado su tono perineal con Perifit.
- El biofeedback en tiempo real permite un refuerzo duradero y progresivo del suelo pélvico.
- Una forma lúdica y discreta de mantenerse constante en los ejercicios, en casa o en cualquier momento.
💡 La clave del éxito en la rehabilitación del suelo pélvico es la regularidad. Mantener los ejercicios en el tiempo, e incluso después de haber mejorado, es fundamental para consolidar y mantener los resultados a largo plazo.
Cómo prevenir el debilitamiento del suelo pélvico
La prevención se basa tanto en el fortalecimiento muscular como en ciertos hábitos de vida. Aquí tiene algunos consejos prácticos:
- Practicar ejercicios suaves de suelo pélvico durante el embarazo.
- Realizar una rehabilitación del suelo pélvico después del parto, idealmente con acompañamiento profesional.
- Mantener una alimentación rica en fibra y una buena hidratación para evitar el estreñimiento.
- Evitar cargar peso de forma excesiva.
- Priorizar actividades de bajo impacto: caminar, yoga o natación.
- Mantener un peso saludable.
- Reducir o evitar el consumo de tabaco.
¿Cuándo consultar a un especialista?
No esperes a que los síntomas avancen. Es recomendable consultar con tu médico, ginecóloga o matrona desde los primeros signos: pequeñas pérdidas urinarias, sensación de pesadez pélvica o dolor lumbar persistente. Una atención temprana suele ofrecer mejores resultados y evita la progresión de los síntomas.
Una atención temprana suele facilitar una mejor recuperación y ayuda a evitar que los síntomas progresen. También es aconsejable realizar un seguimiento regular en etapas clave como el postparto o durante la transición hacia la menopausia.
💡 Si notas una sensación de "bulto" en la vagina, o si los síntomas aparecen de forma repentina e intensa, consulta con un profesional de la salud lo antes posible. Un prolapso detectado a tiempo ofrece más opciones de tratamiento y mejores resultados.
El suelo pélvico debilitado es un problema frecuente, que afecta a mujeres en distintas etapas de la vida, aunque todavía sigue siendo un tema poco visibilizado. Con la información adecuada, un trabajo progresivo y el acompañamiento de profesionales, es posible recuperar el tono muscular y mejorar significativamente la calidad de vida. Hablar de ello es el primer paso. Escuchar tu cuerpo y buscar apoyo cuando lo necesitas puede marcar una gran diferencia en tu bienestar a largo plazo.
Referencias
- Huber M, Malers E, Tunón K. Pelvic floor dysfunction one year after first childbirth in relation to perineal tear severity. Sci Rep. 2021.
- Dumoulin C, Cacciari LP, Hay-Smith EJC. Pelvic floor muscle training versus no treatment for urinary incontinence in women. Cochrane Database. 2018.
- IUGA — International Urogynecological Association. Pelvic Floor Dysfunction Awareness Month.




