¿Estás pensando en preparar tu cuerpo para el parto de la forma más natural posible? El masaje perineal durante el embarazo es una técnica sencilla y respaldada por la evidencia científica que puede marcar una diferencia real en el momento del nacimiento. A continuación descubre en qué consiste, cuándo empezar, cómo realizarlo correctamente y qué errores conviene evitar.
¿Qué es el masaje perineal?
El periné es el conjunto de músculos y tejidos que forman el suelo pélvico, a modo de "hamaca" situada entre el pubis y el cóccix. Su función es sostener la vejiga, el útero y el recto, y desempeña un papel clave durante el parto vaginal.
El masaje perineal consiste en estirar y movilizar suavemente los tejidos de esta zona para mejorar su elasticidad. Es una práctica preventiva muy recomendada por matronas como parte de la preparación al parto, ya que ayuda a reducir significativamente el riesgo de desgarros y episiotomías.
Beneficios del masaje perineal antes del parto
Realizar masajes perineales durante el embarazo aporta múltiples beneficios:
- Ayudan a tomar conciencia de esta zona del cuerpo.
- Permiten aprender a contraerla y relajarla de forma voluntaria.
- Aumentan la elasticidad de los tejidos perineales.
- Favorecen la circulación sanguínea local.
- Ayudan a regenerar tejidos que puedan haber sufrido pequeñas lesiones previas.
- Reducen el riesgo de desgarro durante el expulsivo.
- Disminuyen las molestias en las relaciones sexuales y en las exploraciones vaginales.
💡 Los estudios muestran que practicar masajes del suelo pélvico de forma regular a partir de la semana 34 de gestación reduce el riesgo de episiotomía y de desgarro perineal de grado 3 o 4 en los partos vaginales.
¿Cuándo empezar el masaje perineal?
Los profesionales recomiendan empezar los masajes perineales a partir de la semana 34 de gestación. Hacerlo antes no ha demostrado aportar beneficios adicionales y, en algunos casos, puede ser contraproducente.
Lo ideal es realizarlo de 3 a 4 veces por semana, con una duración de entre 5 y 10 minutos cada vez. Como en muchos aspectos del embarazo, la constancia es la clave para obtener resultados.
Masaje perineal: cómo hacer el masaje paso a paso
Tanto el masaje externo como el interno forman parte de una buena preparación perineal. A continuación se detalla cómo hacerlo de forma segura y eficaz.
Preparación antes del masaje
Antes de empezar, ten en cuenta estos pasos:
- Lavarse bien las manos y cortarse las uñas antes de empezar.
- Instalarse en una posición cómoda: tumbada con las rodillas flexionadas (posición de rana) o semisentada con un pie apoyado en un taburete.
- Un baño caliente previo ayuda a relajar los tejidos y facilita el masaje.
- Aplicar unas gotas de aceite de rosa mosqueta pura o de un aceite específico para el periné. También puede usarse un lubricante sin perfume.
Cómo localizar la zona a masajear
Para orientarte mejor, puedes imaginar un reloj:
- El ano está en las 6 h.
- El clítoris marca las 12 h.
- El masaje externo se realiza entre las 3 h y las 9 h.
- El masaje interno se realiza en la zona de las 6 h.
Masaje perineal externo
Se trabaja la piel entre el ano y la entrada de la vagina mediante pequeños movimientos circulares con presión suave:
- Colocar el pulgar en la entrada de la vagina.
- Realizar movimientos suaves con el índice y el dedo corazón entre las 3 y las 9 en punto durante aproximadamente 2 minutos.
Este gesto estimula la circulación sanguínea y mejora la elasticidad de la piel.
Masaje perineal interno
Se introducen los dedos para estirar suavemente el perineo desde el interior:
- Introducir el pulgar unos 3-4 cm en el interior de la vagina.
- Al espirar, ejercer una presión firme hacia los lados de la vagina, en dirección a las 6 h (hacia el ano).
- Mantener esta presión y realizar pequeñas rotaciones internas con suavidad.
Es posible notar una ligera sensación de ardor o una necesidad de defecar: es completamente normal y no debe ser motivo de preocupación. El masaje nunca debe resultar doloroso.
💡 Ambas opciones son válidas. El masaje externo lo puede realizar la pareja sin dificultad, y puede ser un momento de conexión antes del nacimiento. El masaje interno, en cambio, es más cómodo realizarlo una misma, ya que permite controlar mejor la presión y las sensaciones en todo momento.
¿Cuándo está contraindicado el masaje perineal?
Aunque el masaje del perineo es seguro en la mayoría de los casos, existen situaciones en las que no debe practicarse:
- Riesgo de parto prematuro.
- Infección vaginal activa o candidiasis (hongos).
- Placenta previa u otras complicaciones obstétricas.
Ante cualquier duda, consulte con su matrona o ginecóloga antes de comenzar. Es la profesional de referencia para orientarte en la preparación perineal y, si lo desea, puede realizar el primer masaje junto a usted durante una consulta.
4 errores que conviene evitar al masajear el perineo
- Usar productos inadecuados. Evite aceites esenciales, lociones perfumadas o productos con aditivos químicos. El aceite de rosa mosqueta o aceite de almendras dulces bio es una opción excelente: neutros, sin fragancia y muy bien tolerado por las mucosas.
- Realizar el masaje con dolor. Si nota molestias más allá de la sensación normal de estiramiento, detén el masaje. No debe resultar doloroso en ningún momento.
- Moverse demasiado rápido. Los movimientos bruscos o acelerados pueden irritar los tejidos. La clave es la lentitud y la suavidad.
- Descuidar la higiene. Evita las uñas largas o las manos sin lavar. Una lesión en los tejidos perineales puede tener una cicatrización lenta.
4 consejos prácticos para sacarle el máximo partido
- Crear un ambiente relajado. Un espacio tranquilo, sin interrupciones, con música suave o una vela aromática puede ayudar a relajar los tejidos antes de empezar.
- Usar un espejo si el embarazo dificulta la visión. Con el aumento abdominal puede resultar complicado ver bien la zona. Un espejo de mano o de pie facilita el control de los movimientos.
- Pedir ayuda a la pareja. Si la postura resulta incómoda, la pareja puede realizar el masaje externo sin dificultad. Familiarizarse con la técnica puede ser un apoyo muy valioso.
- Consultar con la matrona ante cualquier duda. Es el profesional más indicado para enseñar la técnica y resolver preguntas sobre la preparación al parto.
💡 Los masajes del suelo pélvico no solo influyen en el parto: practicarlos de forma regular también contribuye a mantener la salud del suelo pélvico a largo plazo, reduciendo el riesgo de incontinencia urinaria y de prolapso genital.
Y después del parto, ¿qué hacer con el suelo pélvico?
Una vez superado el puerperio, la rehabilitación del suelo pélvico es fundamental para recuperar la tonicidad muscular tras el embarazo y el parto. Las matronas y fisioterapeutas especializadas en suelo pélvico son los profesionales de referencia para guiar este proceso.
Una rehabilitación adecuada ayuda a prevenir:
- La incontinencia urinaria de esfuerzo.
- El prolapso genital.
- Las disfunciones sexuales y el dolor pélvico crónico.
Como complemento a las sesiones con un profesional, dispositivos como la sonda Kegel de Perifit permiten trabajar los ejercicios del suelo pélvico en casa de forma guiada e interactiva, a través de una aplicación móvil. Es una herramienta útil para mantener los resultados entre sesiones.
El masaje perineal durante el embarazo es una práctica sencilla, segura y respaldada por la evidencia que puede marcar la diferencia en el momento del parto. Realizarlo con regularidad a partir de la semana 34, con la técnica adecuada y el acompañamiento de tu matrona, es una de las mejores maneras de llegar al parto con el periné preparado.
Después del nacimiento, no olvides continuar cuidando tu suelo pélvico: la rehabilitación postparto es tan importante como la preparación. Tu matrona o fisioterapeuta especializada será tu mejor aliada para recuperar la fuerza y la funcionalidad de esta zona esencial.
Referencias




